Omer 493

No es habitual que el Director del Libro Registro utilice esta plataforma para expresar su opinión personal sobre algún semental en particular. Una vez hice una excepción con Fabe 348 y ahora lo estoy haciendo de nuevo con Omer 493. Esto no se debe particularmente a que, al igual que Fabe, sea un semental con bajo parentesco, aunque es algo que juega un papel importante en este sentido. La razón es que Omer 493 es una maravillosa ilustración de cómo puede funcionar la cría, pero al mismo tiempo, de lo difícil que puede ser la tarea del Jurado de Inspección de Sementales. Debido al escaso parentesco de Omer, el jurado estaba esperando al semental con más interés del habitual en el período previo a la primera revisión de hace seis años. Si los miembros del jurado en turno de ese día, hubieran sido todos «rigurosos», entonces el semental probablemente no habría sobrevivido a la Primera Revisión. Y eso habría sido justificable porque, después de todo, a una yegua con patas tan estrechas tampoco se le habría dado el predicado Estrella. El semental se quedó, y se examinó el pedigrí del semental, mismo que reveló, que no solo el padre Gjalt 426 pasó con patas “normales”, sino que también en el linaje de la madre no se pudo encontrar ni un solo caballo con patas pequeñas / estrechas. Omer fue registrado y este año se inspeccionará su primera cría de 3 años. Aunque la forma de las patas quizás no sea la característica exterior más importante, la forma de las patas de sus hijos probablemente recibirá más atención que la media. Mientras tanto, 38 crías se han sometido a una puntuación lineal y el promedio de la forma de las patas es 27,5, muy por encima de los “25” utilizados como promedio para la población. Una lección importante, es que una vez, se más apunta a que en la cría de un caballo no siempre se transmite su propia apariencia. Los jinetes, incluidos los miembros del jurado, a menudo confían en su ojo, mientras que en muchos casos el pedigrí es el factor decisivo. En ocasiones, las observaciones pueden ser una cuestión de las proverbiales “apariencias engañosas”, mientras que los pedigríes nunca mienten. Todavía estoy feliz de que en ese momento el Jurado se atreviera a mantenerse firme. Lo mismo es cierto para el criador que eligió deliberadamente esta combinación. Un momento para memorar, porque esta semana el quinto Omer ¡fue declarado (preliminar) Crown!

Ids Hellinga